Pensar no pasó de moda

Por Mercedes Pappa

Un señor de apellido impronunciable con el pelo atado en una cola de caballo. Otro que todos conocemos por los documentales que vemos en el colegio de Algo habrán hecho por la historia argentina. Juntos, hacen Preguntas de la historia y la filosofía. Darío Sztajnszrajber y Felipe Pigna se toman poco más de dos horas para explicar algunos temas sencillitos y relajados: amor, muerte, religión y poder.

El 1 de octubre, la Gran Sala del Konex se llena de gente pegoteada por la humedad del día nublado y lluvioso. Unas horas antes, muchas personas marcharon hacia Plaza de Mayo para reclamar por Santiago Maldonado, a dos meses de su desaparición.

Darío y Felipe entran a un escenario sin más escenografía que una mesa con dos sillas y cuatro botellas de agua sobre ella. Y empiezan por explicar para qué sirve hacerse preguntas acerca de estos temas. “No es para encontrar respuestas verdaderas, sino para cuestionar las respuestas instituidas”, dice Sztajnszrajber. Los filósofos tienen fama de hacerse preguntas inútiles. Darío lo pone en palabras más lindas: hacer filosofía es “rascarse donde no pica”. Cualquier viviente normal y corriente no pierde energías en eso. Pero los filósofos se dan cuenta de que el cuerpo no pica porque lo tenemos anestesiado, no porque no haya picazón.  El periodismo también dice aferrarse a ese mote de cuestionador. Pero el periodismo dice más de lo que hace.

La historia también tiene mala prensa. Como la filosofía, es pura inutilidad. Por suerte, solo la padecemos en el colegio. Una vez que salimos a la vida, ya podemos olvidarnos de toda la cháchara de los conquistadores y San Martín, Belgrano, Sarmiento y todos sus amigos. Si es que la aprendimos, claro. Porque en la primaria se les sigue enseñando a los chicos como si no fueran capaces de entender conflictos. “Los chicos de hoy memorizan los 290 nombres en japonés de Pokemon, pero no pueden nombrar a los integrantes de la Junta, que son solo 9”, dice Pigna entre risas del público. Insiste en la importancia de una historia que se hace preguntas que no siempre responde o que responde por demás, a partir de muchas visiones diferentes sobre un mismo tema.

Darío y Felipe despidiéndose del público

Se embarcan así en un río difícil de navegar: el amor. Los neurólogos explican el amor desde la ciencia; los más hippies, desde la metafísica. Para explicar el amor, se puede aludir al alboroto de algunas hormonas o a fuerzas cósmicas misteriosas e inexplicables. Sometida a votación, la mayoría del público opta por la metafísica, Felipe incluido. “¿Vos también? ¡Si sos científico!”, le recrimina Darío. Él elige la ciencia, porque sabe que siempre pierde, y le gusta estar del lado de los débiles. Pero luego aclara que en realidad es un nini: ni ciencia ni metafísica; el amor es literatura. Es lo que nosotros narramos. Y no solo eso. También -y tal vez, esencialmente- las narraciones que nos anteceden, que nos condicionan. ¿Quién dijo que el amor romántico debe ser monogámico, heterosexual, apasionado y para toda la vida?

Entre anécdotas sobre la vida amorosa de Manuel Belgrano y Mariano Moreno, pasan al tema de la muerte. Poco feliz para un domingo lluvioso a las 20 hs. La muerte, cuenta Darío, es inminente y, a la vez, siempre postergable. Cualquiera de los presentes podría morir durante la charla. Felipe ruega que no. “Pero apareceríamos en todos los diarios”, le dice Darío. “En todos no”, responde Pigna riendo. Asumir que la muerte puede estar a la vuelta de la esquina se relaciona directamente con lo que uno define para la vida, con las prioridades que elige.

¿Hay vida después de la muerte? Suena como una pregunta filosófica, pero Sztajnszrajber no la pondría en esos términos: “después” y “vida” son categorías del Más Acá. La muerte, para él, es un punto final. Hay quienes aseguran que sí hay vida en el Más Allá: la religión. Las instituciones monopolizaron el saber sobre Dios, y afirman taxativamente que las personas podemos ¿vivir? en el Cielo o en el Infierno después de morir. ¡Ojo! No confundir religión con religiosidad. En la medida en la que nos preguntemos si hay algo más, todos accedemos a la religiosidad. Pero no todos nos encarcelamos en una religión. Y es que su gran error, según Darío, es responder la pregunta y afirmar que existe un ser trascendental, e incluso describir cómo es: “¿Hasta qué punto la religión expresa la religiosidad y hasta qué punto la traiciona? ¿No la encorseta, adiestra, domestica y administra?”, reflexiona. Sorprende un dato que brinda: el 90% de los milagros de los Evangelios hoy son explicados por la ciencia y la tecnología. ¿No habrá entonces un vínculo estrecho entre las metáforas de Dios y los tiempos en las que se crean?

Como explica Pigna, la Iglesia y el Estado se entrecruzaron desde que Colón descubrió América. Aún hoy, seguimos discutiendo sobre la injerencia de la religión en la educación pública. ¿No es así, gobernador Urtubey? Y es que religión y poder tienen algo en común: normalizan. Nos tranquiliza la creencia de que el poder, como algo externo a nosotros mismos, nos permite y nos prohíbe ciertas cosas. ¡Error!, nos grita Foucault. Somos las personas quienes internalizamos relaciones de poder y nos autolimitamos en base a ellas. Las hay en las parejas, en las familias y en las aulas. En ese sentido, la ilegalidad es parte de la ley: sin una no existe la otra. Cuando algo no encaja en esas categorías, se crean zonas grises, como las hay en torno a la figura del desaparecido. En la sala una mujer grita por Santiago. “Hasta acá llegamos planteando preguntas. Pero hay una que no nos corresponde a nosotros responder: ¿dónde está Santiago Maldonado?”.

Así se despiden. Se levantan de la mesa, se acercan al público y se abrazan fuerte. La gente abandona la sala y sale a la noche fría. La mayoría, con más preguntas que respuestas.

1 Comment

  1. Excelentes.. rompen la cabeza. Claramente se necesita pensadores capaces de enseñar … no mezquinos intelectuales de papers de comunidades que nada comparten con la humanidad. Y solo dan letra al poder para que nos sigan dominando.

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