El grito de la comunidad educativa: por qué No a la UniCABA

Por Mercedes Pappa

El proyecto del gobierno

La iniciativa, para un desentendido en la materia, es tentadora: que la formación de los docentes pase de ser terciaria a universitaria. A través de una encuesta publicada tanto en el Twitter de Horacio Rodríguez Larreta como en la cuenta Buenos Aires Ciudad, el gobierno consultó con la sociedad -unos cuantos usuarios- qué pensaba sobre esta propuesta. En ambos casos, más del 70% votó que estaba de acuerdo. Ese mismo día, 22 de noviembre del año pasado, el oficialismo presentó en la Legislatura porteña un proyecto de ley para reemplazar los 29 profesorados de la Capital Federal por una Universidad, llamada UniCABA.

El proyecto empezó a debatirse en la Legislatura esta semana, a pesar del pedido de los docentes de que sea levantado, dado que el oficialismo cuenta con mayoría en el recinto y le sería muy sencillo aprobar la ley. Pero el gobierno no se los concedió, y la ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, incluso remarcó que este pedido demuestra “una mirada muy soberbia y autoritaria del diálogo.”

Soledad Acuna, Ministra de Educación Porteña

Y es que el gobierno dice tener sus motivos para impulsar esta reforma educativa. El principal argumento que esgrime es que ante un escenario como el actual en el que los niños son tan distintos a lo que eran hace unos pocos años, se necesitan maestros distintos también. “Tenemos que pensar que quizás el problema no son los chicos que no aprenden, sino que no les estamos enseñando bien. Tal vez hay que cambiar la manera de educar”, expresó en una entrevista radial la funcionaria Acuña.

Desde el oficialismo también sostienen que una Universidad jerarquiza la calidad educativa, y la ministra incluso afirmó que “hay un consenso generalizado en la Argentina y en el mundo de que los problemas de la educación se erradican a partir de la formación docente, y que la formación universitaria es superior a la terciaria.” El objetivo es que más jóvenes elijan la carrera de docente y así cubrir la falta de profesores que hay en la Ciudad de Buenos Aires.

El proyecto tiene tan solo 15 artículos. Soledad Acuña insiste en que fue una decisión adrede: lo plantearon de manera amplia para que se debata y se construya codo a codo con los docentes. Pero la comunidad educativa no percibe esa voluntad de diálogo, especialmente porque ni siquiera se convocó a profesores o especialistas en Educación para que trabajaran en el proyecto de ley antes de ser presentado. Al respecto, la ministra porteña planteó que “esto es una iniciativa, un proyecto, y no por eso tiene que ser consultado con los expertos”, porque su “responsabilidad es formular políticas públicas.”

Algunos expertos en la materia aseguran que, por estas razones, este proyecto no tiene ni pies ni cabeza. Así lo manifestó Jason Beech, docente investigador en la Universidad de San Andrés y Doctor en Educación, en una comisión de la Legislatura: “Este proyecto es un salto al vacío. Dice muy poco sobre cómo se va a llevar adelante. La pregunta es: ¿vamos a cerrar instituciones centenarias por un proyecto que no sabemos qué se propone?”. Su sentencia fue clara: “Si un alumno me trae este proyecto como trabajo práctico, lo repruebo y le digo que no me haga perder tiempo”.

El repudio de la comunidad educativa

Entrevista con Manuel J. Becerra, profesor de Historia egresado del Instituto de Formación Docente “Dr. Joaquín V. González”

A simple vista, cualquiera que no esté metido en temas de Educación podría pensar que reemplazar profesorados por una universidad puede ser beneficioso. Sin embargo, toda la comunidad educativa se opuso. ¿Por qué?

En rigor, no nos estamos oponiendo a la creación de una Universidad en abstracto, sino que nos estamos oponiendo concretamente al proyecto que se presentó en la Legislatura, porque supone la desintegración de los 29 profesorados que existen, y no hay ninguna precisión acerca de qué va a pasar con la formación docente en la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto de la UniCABA tiene problemas técnicos y jurídicos importantes -respecto de cuáles son las atribuciones de la Legislatura para crear una Universidad, los conflictos con la educación superior, etc.-, es decir que está mal hecho. Deberían argumentar por qué la UniCABA sería mejor de lo que actualmente existe. Ante esa pregunta, no hubo respuesta de parte del gobierno. Por eso, no tenemos ninguna razón para estar a favor de esa universidad y sí las tenemos para defender la formación docente existente, que tiene muchas cosas buenas, y algunas cosas para mejorar.

Afirmás que esta medida del gobierno es una gran falta de honestidad académica y que en verdad se trata de una estrategia de marketing. ¿Qué significa eso?

Es una gran falta de honestidad académica en tanto esto es un proyecto que se lanza sin convocatoria a ningún especialista ni a ningún miembro de los Institutos de Formación Docente. No hay ningún diagnóstico al que hagan referencia para sostener las afirmaciones que hacen. No hay ningún marco teórico al que aludan, aunque después nosotros descubrimos que esto se basa en el documento de “Profesores Excelentes” del Banco Mundial. Entonces, hay una serie de falencias académicas, teóricas, técnicas, que son básicas para presentar un proyecto de estas características. Debería tener detrás una fundamentación sólida de por qué es mejor crear esto para mejorar lo que ya existe, y eso no aparece.

También es una estrategia de marketing porque apelando a las ideas de futuro, innovación y emprendedurismo -que son latiguillos que ellos tienen bastante aceitados- y al concepto abstracto de Universidad como algo mejor que la formación terciaria, buscan que la población que en general está desinformada sobre las cuestiones detalladas de estos temas los apoye. Cuando en realidad, detrás de esta iniciativa no hay ningún estudio serio ni relevamiento ni ninguna rigurosidad. Es solo marketing. Quieren presentarse activos frente a la problemática educativa. Para eso, lanzan iniciativas vacías, que tienen un impacto mediático pero que no tienen ningún sostén técnico, político y pedagógico atrás.

¿Es cierto que fueron convocados a dialogar por la ministra Soledad Acuña?

La ministra dijo que la discusión de este proyecto debe darse en la Legislatura. Todas las reformas educativas serias tienen instancias bastante largas de discusión y debate con especialistas, sindicalistas y políticos previo a su presentación como proyecto de ley. Nada de eso sucedió en este caso. La ministra nunca quiso recibir al CESGE (Consejo de Educación Superior de Gestión Estatal) en pleno, siempre quiso hacerlo por separado, y el CESGE se negó a esto. Se invitó a la ministra a cualquier tipo de debate en cualquier ámbito que ella elija, pero la ministra no fue a la Legislatura y siempre se negó. O sea, quien se está negando al diálogo es ella, no la comunidades educativas que estamos todos los martes y los jueves en la Legislatura debatiendo esto en el marco de la Comisión de Educación, con los legisladores del oficialismo, con especialistas, con representantes de los sindicatos, con los partidos políticos opositores… Hay un consenso muy amplio en contra de este proyecto: los argumentos se dan permanentemente de muchas maneras en la Comisión, en charlas que organizamos por fuera, en declaraciones periodísticas. Lo único que repite la ministra es “innovación”, “diálogo” y que las rectoras son “autoritarias y soberbias”. No hay ninguna voluntad de diálogo de su parte, aunque ella diga lo contrario.

¿Coincidís con el planteo del oficialismo de que es necesaria una transformación en la manera en la que se forma a los docentes?

Yo creo que la formación docente tiene puntos para mejorar, pero no aparecen contemplados en ninguna declaración que el oficialismo hace de la UniCABA. Tienen que ver con pensar cuál es el devenir del sistema educativo, por poner un ejemplo. Tal vez haga falta pensar la articulación entre educación especial y educación media común, para lo cual hace falta una voluntad política de crear una repartición ministerial que se encargue de facilitar el apoyo de educación especial a la común. En el nivel medio hace falta pensar en términos más pedagógicos y menos disciplinares, discutiendo cuáles son los objetivos reales de este nivel. En el nivel inicial y primario, que tienen diseños curriculares bastante sólidos, hace falta mejorar detalles, porque los planes vigentes son más que nada de 2014 y 2015, y no hay egresados. Hay mucho por hacer, pero el primer punto tiene que ver con mejorar los salarios para que la carrera docente sea más atractiva en la Ciudad de Buenos Aires, con mejorar la infraestructura de las escuelas, con mejorar el apoyo socioeducativo que el Estado debe brindar a las escuelas que tienen que tomar cuestiones complejas de problemáticas sociales. Hay una serie de medidas que se podrían tomar para mejorar y que se pueden hacer perfectamente con la estructura actual y existente – y de hecho es mucho más fácil hacerlo de esa manera que creando una Universidad de cero que destruye los 29 profesorados-.

¿Qué rol ocuparon los medios en este asunto?

Los medios de comunicación recién se hicieron eco del tema a partir de los incidentes en la Feria del Libro, del corte en el Obelisco y de la marcha educativa. Nosotros convocamos a especialistas y divulgamos sus voces permanentemente. Muchos son de la Universidad de San Andrés y de la DiTella, también a Mariano Narodowski que es ex ministro de educación de Macri en la Ciudad de Buenos Aires. Hay gente muy variada con argumentos muy sólidos, especialistas en cada uno de los aspectos que supuestamente pretende mejorar la UniCABA, pero la divulgación la estamos haciendo nosotros, los medios no dan demasiado espacio a esto. Cuando lo dieron para tratar los incidentes a la Feria, se referían específicamente a eso y no a la problemática de fondo, en términos generales. Hace falta convocar y ampliar el debate sobre un tema que es complejo para el ciudadano común que no está imbuido de estos temas. Para eso sí necesitamos a los grandes medios, pero ellos se rigen por el rating, y estas problemáticas complejas de analizar por sus variables técnicas, teóricas y políticas complejas, escapan a la urgencia de una persona que quiere estar informada sobre los puntos más básicos de la cotidianeidad.

¿Qué pensás que sucederá con la ley?

Parecería haber de parte de ciertos legisladores del oficialismo algún tipo de voluntad de abrir el proyecto a contribuciones dentro de la Legislatura, para ver cómo puede prosperar, pero sin retirar el proyecto. Nosotros exigimos que se retire el proyecto de la UniCABA tal como existe y que si hay una discusión sobre mejoras de la formación docente, que sea fuera de la Legislatura y luego vemos de qué manera eso puede ser o no un proyecto de ley. Pero yo empiezo a ver tímidamente un tipo de apertura para modificar el proyecto vigente. No sé cuál será la viabilidad, pero la posición del CESGE es el retiro del proyecto de la UniCABA de la Legislatura.

La cobertura de los medios

“No permitir que alguien haga uso de la palabra es fascista”, dijo el ministro Pablo Avelluto tras la situación que se dio en la inauguración de la Feria del Libro de este año. Fue entonces cuando los medios se enteraron de lo que estaba pasando -aunque pasaba desde noviembre-.

Twit del Ministro de Cultura, Pablo Avelluto

No profundizaron mucho. La noticia no era el reclamo en sí mismo o el cuestionamiento de la reforma educativa, sino “los incidentes” generados por los profesores. Se plantea una contradicción: los grandes periodistas de los medios hegemónicos se horrorizan cuando hay una manifestación y hacen largas columnas y editoriales para repudiarla. Pero solo entonces dan a conocer el reclamo de esas personas. ¿Solo a través de una protesta es posible hallar un lugar -por pequeño que sea- para alzar la voz en un medio y lograr impacto social? Pregunta retórica.

Muchos periodistas de la televisión confiesan incluso no saber demasiado sobre la temática de fondo. No tienen en cuenta los criterios de relevancia que un comunicador debe aplicar, con la responsabilidad que eso implica. Lo único que se comentó fue el incidente de la Feria, acusando a los presentes de autoritarios por querer “imponer” su postura. Pocos programas invitaron a especialistas en Educación para que explicaran cuál era la problemática. Pasados los 15 minutos de importancia que le dieron a la noticia, nunca más mencionaron a la UniCABA.

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