Mirá cómo nos ponemos

Por Mercedes Pappa

“Durante 9 años lo anulé para poder seguir adelante”. Así comienza el video en el que la actriz Telma Fardín (26) denuncia a Juan Darthés (54) por violación. Y a continuación, atragantada en llanto, relata la situación violenta que sufrió.

Fue en 2009. Ella tenía 16 años; él, 45. Estaban de gira en Nicaragua porque ambos formaban parte del elenco de la tira televisiva infantil Patito Feo. El abuso tuvo lugar en la habitación de un hotel. Y como tantas otras víctimas, Thelma tardó mucho tiempo en procesar lo que le había pasado: solo después de que otras mujeres denunciaran al actor, ella se animó a contarlo.

Lo hizo en una conferencia de prensa que brindó el Colectivo de Actrices en el Multiteatro. Estaban presentes Laura Azcurra, Griselda Siciliani, Dolores Fonzi y Cecilia Roth, entre muchas otras. Antes de proyectar el testimonio de Fardin, leyeron un comunicado que escribieron entre todas:

“Hoy decimos BASTA, escúchennos. El tiempo de impunidad para los abusadores debe terminar”, dijo Lali Espósito.

“En nuestro medio la opresión y la cosificación son moneda corriente. Estamos siempre desprotegidas por quienes nos contratan. Se envía a menores de edad de gira sin tutelaje suficiente y adecuado”, dijo Alejandra Flechner.

Y para concluir, sin leer ningún papel, Muriel Santa Ana dijo: “Frente al ‘mirá cómo me ponés’, nosotras te decimos ‘mirá cómo nos ponemos’. Unidas, fuertes, Frente a tu violencia y tu impunidad, nosotras estamos juntas.” Y entonces el país del Ni Una Menos hizo suya una nueva consigna: Mirá cómo nos ponés.

Las reacciones que generó la denuncia

Los comentarios de siempre no se hicieron esperar: que por qué no lo denunció cuando pasó, que es poco creíble, que son todas kirchneristas, que son feminazis, que son aborteras asesinas, que hacen un circo, que están buscando fama, que es una opereta, que hicieron lo mismo con Santiago Maldonado (sí, en serio), que esto, que lo otro.

boggiano

brasesco

victoria villarruel

Pero la denuncia de Thelma Fardín tuvo un impacto verdaderamente relevante en el movimiento feminista e incluso fuera de sus fronteras, porque hablar tiene un efecto contagioso. Como le sucedió a Thelma con el de otras mujeres, su testimonio animó a más chicas a dar a conocer su propia historia.

twit 1twit 2

Las denuncias anteriores

Calu Rivero fue la primera en denunciar a Juan Darthés. A finales de diciembre de 2017, cinco años después del hecho, la actriz dijo que había sido acosada por él durante el rodaje de la novela Dulce amor. Contó que en las grabaciones de las escenas eróticas, él se aprovechaba y le daba besos o la tocaba de una manera en la que no había sido pautada. Pocos le creyeron: ¿por qué no lo denunciaba ante la Justicia? Con paciencia, Rivero salió a explicar que el delito ya había proscripto, y que la experiencia que había atravesado perdió valor ante la Justicia cuando se venció el tiempo fijado por la ley. Sin embargo, su testimonio sentó un precedente importante y dejó en claro que no es no.

Tiempo después, la actriz Anita Coacci se animó a hablar: denunció a Darthés de haberla acosado durante una novela que habían grabado juntos en 1998, Gasoleros. La lectura de su declaración a la luz de los nuevos hechos adquieren un sentido diferente: “Me tira contra la pared, me besa, me mete la lengua, me agarra la mano y me hace tocarle su sexo, mientras me dice ‘mirá cómo me ponés’. Yo congelada y sin poder reaccionar. En segundos entró una de las chicas de vestuario  él se separó inmediatamente y yo me fui”. El testimonio de la actriz no tuvo tanta repercusión como el de Calu Rivero, pero una vez más, sirvió para que otras chicas salieran a hablar.

Natalia Juncos también denunció al actor por acosarla en las grabaciones de la novela Se dice amor, en 2005. “Antes de filmar, me tocó con el dedo índice y me lo pasó desde la nuca, hasta donde comienza el fémur y me dice ‘y cómo me calentás’, me doy vuelta y me dice ‘mirá cómo me ponés’ y me muestra la erección que tuvo. Me quedé estupefacta”, contó. Y hay algo que se repite, como si fuera un patrón, en cada uno de estos testimonios: la forma de comportarse de él -incluso esa frase puntual de ‘mirá cómo me ponés’-, su impunidad y la carencia de herramientas de las víctimas en una coyuntura en la que el acoso no era socialmente condenado.

Ahora llegó el momento de Thelma Fardín. En una entrevista para Página 12, dio más detalles de la situación que contó públicamente: “Para irme a mi habitación subo por las escaleras de servicio. Atrás mío viene este hombre. Lo recuerdo patente. Ya era de noche porque en Nicaragua a las seis de la tarde no hay sol. Yo dormía sola en la habitación. Y este tipo estaba enfrente mío en la habitación y teníamos que bajar a comer y cortar un pastel porque era el cumpleaños de una compañera. Cuando quiero entrar a mi cuarto la tarjeta estaba desmagnetizada. Yo venía de la pileta y estaba con un shorcito básico, un vestidito arriba y la toalla. Él me dijo: “No podes bajar a la recepción. ¿Por qué no llamas desde mi habitación y que te suban una tarjeta?”. Yo estoy haciendo esa llamada y me empieza a besar el cuello desde atrás. Me quede completamente paralizada. Incluso hoy si estoy haciendo una llamada y me empiezan a hacer eso me parece desubicado. En ese momento me desconcertó por completo. El me agarra la mano, me da vuelta, me hace que lo toque, me muestra que estaba erecto y me dice: -Mira como me pones”.

Ella sí denunció a su abusador en la Justicia nicaragüense. Pero los escépticos no están conformes. Si antes cuestionaban a Rivero, Coacci y Juncos por no realizar la denuncia ante la Justicia, hoy la saña es contra Fardín: si realmente sucedió, ¿por qué no lo denunció en su momento?

La situación judicial

A pesar de que es muy difícil probar un hecho ocurrido hace 9 años -porque ya no hay evidencias- sí hay ciertos elementos que pueden ser útiles. El testimonio de Fardín no debe leerse de manera aislada, sino en su contexto: es la cuarta actriz que denuncia a la misma persona, y lo hace con el apoyo de muchas colegas, incluso de algunas que trabajaron con Darthés en la misma tira. Ella tenía 16 años, estaba sola y lejos de sus padres en otro país y estaba cumpliendo su sueño de actuar en televisión. Las únicas personas que supieron de la violación en ese momento fueron dos compañeras de elenco de Thelma que entonces tenían su misma edad.

La semana pasada, la actriz viajó a Nicaragua para denunciar a Darthés ante la Unidad Especializada de Delitos contra la Violencia de Género. El delito debe ser juzgado en el país donde sucedió y Argentina a lo sumo podrá prestar colaboración. Según La Nación, el Código Penal nicaragüense establece una pena de entre 8 y 12 años para un delito de violación, y 15 años como máximo si hay agravantes. Para la Justicia de ese país, el delito aún no prescribió.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s