¿Qué organizaciones climáticas están detrás del 6D?

Por Miguel Goyeneche

Tiempo de lectura: 5 minutos.

Hoy es el #6D, la mayor cadena de acciones climáticas hasta la fecha. Se va a hacer en el marco de la COP25 en Madrid, la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU, que busca llegar a acuerdos para recortes más drásticos de las emisiones con Greta Thunberg a la cabeza.


Queda muy poco tiempo. O por lo menos eso es lo que 11.000 científicos de todo el mundo dicen. La crisis climática es algo real y se está haciendo sentir cada vez más rápido y con mayor intensidad. El año pasado, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, dependiente de Naciones Unidas) publicó un informe que pasó a llamarse “Informe 1.5”.

¿Por qué? A pesar de que los cálculos indican que a este ritmo en las próximas décadas vamos a tener un aumento en la temperatura global de 2° o más, estos 6.000 científicos comprobaron que la meta del aumento de 1.5° es posible. Para alcanzarla, va a requerir de cambios profundos, rápidos y sin precedentes en todos los sectores de la sociedad.

A partir de estas noticias surgieron grupos civiles y activistas que salieron a las calles de distintos lugares del mundo para reclamarle a los gobiernos verdaderos cambios estructurales que nos acerquen un poco más a las metas del Acuerdo de París de 2015. Uno de los mejores ejemplos es el de Greta Thunberg, la joven sueca que se paró todos los viernes durante un año frente al Parlamento de su país reclamando soluciones climáticas a su gobierno. Greta se convirtió en una referente mundial al crear el movimiento “Fridays for Future” (Viernes por el Futuro), el cual movilizó a millones de jóvenes el pasado septiembre.

En Argentina, el activismo ecológico hizo mucho ruido en los últimos meses. En menos de un año, los movimientos y las organizaciones civiles crecieron muchísimo e hicieron aún más visible la crisis climática. Pero, ¿quiénes son lo que están detrás de todo esto? Dos de los grupos más grandes e influyentes son Extinction Rebellion y Fridays for Future, con quienes tuvimos la suerte de hablar.

Extinction Rebellion (XR)

Es un movimiento de desobediencia civil no violento que nació hace un año en Inglaterra y hoy está en más de 80 países. En Argentina surgió hace ocho meses, tiempo suficiente para reunir más de 2500 socios inscritos y 250 voluntarios activos en grupos de trabajo. Tienen tres demandas fundacionales que son las mismas para todos los XR del mundo:

1. Decir la verdad: los gobiernos deben decir la verdad declarando la emergencia ecológica y climática, y tiene que trabajar con otras instituciones para comunicar la urgencia del cambio.
2. Actuar ahora: los gobiernos deben detener la pérdida de biodiversidad y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero en 2030.
3. Abrir la democracia: los gobiernos deben crear mecanismos de participación ciudadana para planificar una transición climática y ecológica justa.

El logo que utilizan tiene un significado bastante importante: un reloj de arena dentro de un círculo que representa la tierra. “El tiempo está contado y nos queda cada vez menos”.

xr2
Fuente: france24

¿Cómo surge XR en Argentina?

Surge de la sociedad civil gracias a una toma de conciencia muy fuerte. El movimiento de Greta impactó en todo el mundo pero también acá: surgieron Fridays for Future, Jóvenes por el Clima y Alianza por el Clima. Al mismo tiempo surge XR, que fue impulsado por personas que ya tenían un pasado como activistas.

El movimiento permite la agilidad de que las personas puedan hacer proyectos o grupos de afinidad en nombre de Extinction Rebellion mientras estén de acuerdo con las 3 demandas y los 10 principios. Así fue que XR Argentina no tuvo que pedir permiso ni a XR internacional ni preguntarle a Inglaterra si estaba bien armar un grupo acá. A pesar de esto, hay mucha comunicación con el resto de los XR’s, pero es una relación más bien colaborativa que empresarial.

¿Tuvieron obstáculos al momento de crear el movimiento acá en Argentina?

Hay un proceso de adaptación que es distinto a lo que pasa en Europa. Nosotros no estamos poniendo el foco en irnos presos, que es parte del core de XR Internacional. Allá la idea es que la mayor cantidad de gente vaya presa, porque si aumenta ese número aparece en los medios y se genera consciencia de lo que está pasando. Hay que entender que irse preso en Argentina, en Chile o en Perú es distinto a irse preso en Europa. No es un obstáculo pero sí es una reinterpretación del sentido de XR al contexto local.
Nuestro peor enemigo es la somnolencia y la falta de reacción. Intentar ser activista y hacer algo importante es una carga difícil de soportar en frente al resto del mundo.

“Si no nos hacemos cargo de la crisis climática hoy, el hambre y la sed sólo van a aumentar”

Uno de los cuestionamientos más frecuentes que le hacen al activismo ecológico es: ¿por qué nos vamos a preocupar hoy por la crisis climática en Argentina si hay pobreza y gente que alimentar? “Es una crítica más que válida, pero también es difícil hacerle entender a la gente que ambas cosas van de la mano, son parte del mismo problema. Si no nos hacemos cargo de la crisis climática hoy, el hambre y la sed sólo van a aumentar”, afirma uno de los miembros de XR. “Los problemas de Latinoamérica y los de Europa son muy distintos”.

“Nosotros decimos que la justicia climática es justicia social. Sabemos que los más pobres son los que primero van a sufrir las consecuencias de la crisis climática y del colapso que ya está ocurriendo. Acá hay una contranarrativa que sirve a los intereses económicos: hay hambre, entonces tenemos que solucionar ese problema y el otro es una preocupación de cheto o elitista, que es secundario o anecdótico”.

En cuanto al financiamiento, dicen que por ahora es todo a pulmón, que la mayor inversión que hacen los miembros es de tiempo. En cambio, XR Internacional es financiado por un generoso mecenazgo y personas del ámbito privado que quisieron invertir. Un ejemplo super conocido es de la donación que hizo Radiohead, luego de haber puesto a la venta 18 horas de grabaciones que un hacker les había robado y los estaba extorsionando con publicarlas. A nivel local, XR tiene campañas de crowdfunding, donde la gente puede hacer aportes voluntarios online.

¿Por qué no funcionaría el modelo de arrestos por acciones directas no violentas en Argentina?

No es que no funcionaría, aún estamos hablando con fiscales y abogados ambientalistas para entender cómo funcionaría a nivel local este concepto de arresto, no queremos poner en peligro a nuestros rebeldes. Hay que recordar que dentro de XR no es un requisito estar dispuesto a ir preso, es la punta más visible del iceberg, la más impactante, pero no son todas las personas. Cada XR se adapta a las realidades de los países y los problemas que tiene cada lugar.

Entonces, ¿la mejor manera es de transmitir un mensaje de cambio es a través de la desobediencia civil?

En sistemas democráticos pensamos que sí. Hay algo que es muy profundo y llamativo para el ser humano dentro de este sistema. Con la no violencia desestabilizas mucho al poder. Los medios suelen cubrir los momentos violentos de las marchas. Esto le permite al poder reaccionar, justificar su reacción y deslegitimar la acción previa de quienes se movilizan. Entonces la no violencia altera este modelo. Ellos no pueden hacer otra cosa que reaccionar con violencia, y si reaccionas con violencia a la no violencia en democracia, es un escándalo.

Fridays for Future (FfF)

fff1
Fuente: La Izquierda Diario

Este movimiento se hizo muy conocido a nivel mundial gracias a su fundadora, Greta Thunberg. Desde Suecia, se esparció hacia el resto de Europa y luego hacia el resto del mundo, llegando a la Argentina a principios de 2019. Acá, cientos de jóvenes de entre 14 y 25 años participan todos los viernes de distintas movilizaciones reclamándole al Congreso medidas que combatan la crisis climática.

¿Por qué surge FfF acá?

Por la visibilidad que se le dio últimamente al problema. A nosotros nos va a afectar mucho más que a los más grandes. Esa es la raíz del problema. Quienes crearon la crisis climática hoy ya no viven. Es a nosotros a quienes nos va a afectar. Por eso los jóvenes son quienes se movilizan más.

¿Cuáles son las principales propuestas a la hora de marchar?

Sobre todo, que los gobernantes asuman la responsabilidad de actuar como el IPCC considere adecuado para llegar a la meta de carbono cero o neutro, en su defecto. Que se tome acción, poder interpelar a la gente con lo que pasa. Ahora en CABA no nos afecta pero hay sectores de Argentina que se ven afectados día a día. En Mendoza con el fracking y en Chaco con los desmontes, por ejemplo.

¿Responden a un movimiento central?

Sí, respondemos pero no tenemos la obligación de. En Latinoamérica tenemos una gran unidad, tuvimos la suerte de conocer a muchos de los activistas de diferentes países. Nosotros seguimos los lineamientos de FfF global, hasta tenemos contacto con la tía de Greta. Son cosas quizás no tan grandes pero nos ayudan un montón a crecer. Que alguien tan cerca a Greta te guíe está buenísimo.

La influencia de Greta dentro del movimiento es más bien de motivación. Siempre que los miembros de FfF tienen que realizar una acción o manifestarse, sean 20 o sean 1000, el recuerdo de que Greta empezó sola siempre está presente.

En cuanto al financiamiento todo es a pulmón. Empezaron vendiendo comida en las marchas y luego stickers y pines. Eso los ayudó a financiar cosas chicas. Ahora están buscando la forma de armar un crowdfunding para que cualquiera pueda donar. La marcha del 27 de septiembre les costó muchísimo, si bien se hizo con Alianza por el Clima y cada organización puso su parte, en FfF la mayoría son gente muy joven, mientras que el resto de la organizaciones tienen mayor cantidad de adultos entre sus filas, lo que hace que la recaudación sea distinta.

¿Sienten que la manera de manifestarse es efectiva?

Hasta cierto punto. Nos permite llegar a cada vez más gente, a las personas que se van acercando e interesando. Más allá de manifestarse los viernes lo importante es también comunicar que nos importa estar acá y que no vamos a dejar de estar por más que seamos diez. Vamos a estar igual. Queremos captar la atención de los jóvenes que pasan por ahí, explicarles que esto les compete a ellos; por más que no decidan luchar por esto, van a tener que luchar en el futuro porque las consecuencias las van a sufrir igual. Nosotros nos plantamos para exigirle al Estado que cumpla las leyes y políticas públicas de protección ambiental y que se suba el presupuesto. Si hay una ley que protege los bosques, pero después los venden…¿Qué sentido tiene?

Estos movimientos son solo dos entre tantos que hay en el país. Cada vez más jóvenes y no tan jóvenes se están sumando al reclamo por leyes climáticas para mitigar los efectos de esta crisis. Está comprobado que estas organizaciones sólo van a crecer y crecer, hasta que su reclamo sea escuchado y atendido. Esperemos que cuando esto pase, no sea demasiado tarde. 

Si te querés sumar o querés participar de alguno de las dos organizaciones, podés enterarte de sus novedades a través de sus redes sociales: @xrargentina y @fridaysforfuture.arg.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s